Proceso inteligente de compra de café verde. Etiopía es particular.

Dadas las circunstancias actuales del mercado de futuros de New York de café arábica, con un incremento y estabilización en la cima, donde el café ha experimentado una subida de costes importante, la hostelería se encuentra en la diatriba de si trasladar de manera inmediata costes al cliente final o hacer de buffer cruzando los dedos y esperando que baje la marea. En 2024 inflación de 2,8% y subida del SMI significativa, algunos acaban de actualizar los precios de sus cartas. ¿Suficiente?

Si estás en hostelería y tienes trabajadores en nómina, es muy probable que queden por lidiar dos subidas de costes en personal: nuevo convenio de hostelería y reducción de jornada laboral.

En este escenario, optimizar el proceso de compras ha dejado de ser opcional y, por eso, en Alquimista hemos tirado de tecnología para poder comprar mejor el café verde, algo que tendrá un impacto no despreciable en las cuentas de resultados de todos los que giramos en torno a esta comunidad. La tecnología bien entendida puede ser una potente herramienta que se sitúa lejos de ese elemento de distracción o marketing superficial que se ha extendido en los últimos años.

Con la creación de crawlers de ejecución diaria, estamos alimentando con datasets nuestra herramienta y analizando oportunidades de compra continuamente, oportunidades que nos permitan mitigar, en la medida de lo posible, estos incrementos bruscos de precios, especialmente para aquellos cafés que alimentan los molinos y que acaban en la carta como espressos.

Es por esta razón por la que después de un Guatemala Santa Avelina que nos ha permitido navegar esta primera cresta de subidas, llega un Etiopía Guji de 87 puntos cuyo precio parece un anacronismo de mediados de 2024. Como diría Manuel Luque en aquella mítica campaña comercial, «usted es libre cuando compra. Busque, compare y si encuentre algo mejor, cómprelo»

Etiopía es particular

Ya hablamos en una entrada anterior de que la cosecha en Etiopía había ido bastante bien. Debemos saber también que, el precio del café está regulado por su propio gobierno y no cotiza en el mercado de futuros de New York. Esto supone que se exporta a los precios que se marcan en su país y está menos afectado por las mareas del marcado global. Ante esta circunstancia, el café de Etiopía, que en años anteriores era caro de importar, se ha puesto a tiro. No está regalado, siguen siendo precios altos, pero la oferta es mayor y, si se está pendiente del mercado añadiendo estas herramientas desarrolladas, se puede conseguir mercancía interesante. ¿Aprovechamos buen café a buen precio (buen precio relativo dadas las circunstancias…)

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